Cuatro elementos básicos de la gestión estratégica

Escrito por Nelly Acosta última actualización: December 28, 2018

La planificación estratégica representa el nivel más elevado de actividad gerencial, es ejecutado por la alta gerencia de la organización. La gestión estratégica usualmente proporciona direccionamiento para la actividad de toda la organización. La gestión estratégica se define como el proceso dirigido a la formulación de objetivos organizacionales.

También desarrolla políticas y planifica las acciones para lograr los objetivos organizacionales. Posteriormente asigna recursos suficientes para la implementación de esos planes. Este es un proceso continuo que normalmente involucra la observación de las condiciones externas y capacidades organizacionales. El sitio web del Balanced Scorecard Institute ofrece una descripción detallada de los principales conceptos afines a la gestión estratégica.

Se pretende ajustar las acciones de la empresa para seguir las tendencias del entorno cambiante y aprovecharlas. Existen cuatro elementos valiosos que debemos definir para mantener actualizado nuestro planteamiento estratégico.

Desarrollar las bases filosóficas del plan estratégico, identificar las características del entorno y evaluar las capacidades internas. Finalmente, aplicar disciplinadamente el plan estratégico formulado, ajustándolo cuando sea necesario.

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Bases filosóficas del plan estratégico

Desarrollar un plan estratégico exitoso supone el cumplir con una serie de pasos y procedimientos sistematizados. Inicialmente debemos hacer la declaración de la visión organizacional, la cual representa la aspiración de futuro para la organización. La visión debe establecer la dirección general de la empresa, debe ser audaz e inspiradora.

Ella describe el "qué" y el "por qué" de todo lo que hacemos como organización. Con base en la visión se define la misión organizacional. Mientras que una visión describe dónde quieres estar en el futuro, una declaración de misión describe lo que haces, para quién y cómo.

Enfocarte en tu misión cada día debería permitirle alcanzar tu visión. Enseguida se declaran los valores fundamentales que expresan las creencias y comportamientos esperados para el personal. Son las cualidades en las que se cree y permitirán tomar decisiones para alcanzar tu visión y misión.

El desarrollo del Análisis FODA permite identificar fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas para detectar donde necesitamos enfocar la gestión. Este análisis requiere el desarrollo de un análisis externo del sector y un análisis interno de la organización. Tim Jhonson explica cuales aspectos deben considerarse para lograr un nivel realmente estratégico al análisis FODA.

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Análisis externo: conocimiento del entorno

Es imposible que las organizaciones puedan existir sin interactuar con los diversos elementos de su entorno. Este ambiente es complejo y tiene distintas ámbitos: político, comercial, económico, social, cultural y tecnológico. Se puede resumir en un análisis PESTLE.

El impacto de los cambios ambientales en ocasiones es más complejo para unas organizaciones más que para otras.

Cuando las organizaciones enfrentan cambios importantes en su entorno deben comprender claramente ese impacto para formular su plan estratégico. La importancia central del análisis externo es determinar el efecto de los factores ambientales para la organización. Es necesario considerar los efectos ambientales en el negocio y también los cambios presentes y esperados en la competencia.

A partir del análisis externo logramos identificar las oportunidades de crecimiento o participación que ofrece el mercado. Así como también las amenazas derivadas de las condiciones del mercado o de las acciones de la competencia. El modelo de las cinco fuerzas de Porter es útil para realizar este análisis.

Análisis interno: conocimiento de sus capacidades

Uno de los propósitos del análisis interno es identificar las fortalezas y aptitudes para competir que tiene la organización. Una organización sólida utiliza sistemas y equipos tecnológicos actualizados para realizar su trabajo. Sus metas financieras se están cumpliendo y los objetivos de planificación estratégica se están logrando.

Una organización con múltiples fortalezas tendrá una sólida identidad de marca basada en la experiencia, las capacidades y recursos disponibles.

De igual manera es necesario identificar las debilidades organizacionales. Una organización débil es aquella que utiliza tecnología obsoleta, carece de experiencia o trabaja con activos deficientes. Un análisis interno bien desarrollado permitirá identificar cualquier debilidad organizativa y las áreas de mejora.

Una vez que el análisis haya revelado sus deficiencias. Será posible revisar el plan estratégico para atender y superar los objetivos fallidos y mejorar o eliminar las debilidades.

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Formulación del plan estratégico.

A partir de las fases anteriores procedemos a formular estrategias a largo plazo y plantear objetivos anuales.

Las estrategias obedecen a intereses de largo plazo, los objetivos deben ser específicos, medibles y alcanzables en el tiempo planificado. El siguiente paso es desarrollar el plan de acción que permitirá alcanzar los objetivos anuales y desarrollar las estrategias formuladas.

Desarrollo e implementación de un plan

Las decisiones que se tomaron respecto a estrategias y objetivos deben planificarse en términos de actividades y tareas. El análisis de las metas te ayudará a determinar la mejor forma de combinar recursos para cumplir los objetivos. La identificación de los pasos individuales y las tácticas aplicables para lograr los objetivos permiten alcanzarlos.

Establecer plazos, responsables y objetivos de pequeño alcance permite hacer seguimiento al plan de acción formulado. Este detalle hace posible que los empleados puedan mantenerse enfocados en su cumplimiento.

Una vez que el plan de acción empieza a aplicarse y el proceso de cumplimiento de metas comienza, debemos observarlo. Es necesario el seguimiento de los resultados en términos de logros y plazos que se cumplen o no.

Debemos preguntarnos: ¿Son las metas y objetivos realistas?, ¿Está funcionando el plan? La evaluación posterior es de gran ayuda para corregir la planificación y ofrece una base experiencial para futuros desarrollos.

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