La importancia de las habilidades humanas en la administración

Escrito por Nelly Acosta última actualización: December 29, 2018

Las habilidades técnicas de un director de manufactura o gerente de producción deben ser muy distintas a las de un regente de una cadena farmacéutica o las de un gerente de una institución bancaria, por ejemplo.

No obstante, si hay un denominador común entre todos ellos es que no trabajan solos gestionando recursos e instalaciones: todos ellos coordinan equipos de trabajo humanos y asumen el rol de alcanzar objetivos y metas mediante esfuerzos conjuntos. Para ello, administradores y gerentes deben lucir un conjunto de habilidades humanas.

Las habilidades humanas, junto a habilidades técnicas y conceptuales forman una trilogía de exigencias básicas interrelacionadas, que todo gerente o administrador debe reunir para una gestión eficiente.

Un profesional de la administración o gerencia puede ser todo un estratega que holísticamente integra conocimientos técnicos para proponer los mejores marcos de acción, altamente ilustrado y de pensamiento abstracto; sin embargo, si no es capaz de transmitir sus ideas en un tono y lenguaje apropiados, o si no sabe interrelacionarse procurando un trabajo colaborativo y armónico, no podrá ser eficiente.

El sitio Study.com resume la importancia de las habilidades humanas en la administración, aludiendo que “un gerente efectivo debe trabajar con personas”; por tal, sus habilidades humanas son fundamentales para liderar exitosamente.

A continuación se responde a la interrogante sobre qué son las habilidades humanas y algunos de sus pragmatismos.

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¿Qué son las habilidades humanas?

Podemos decir que las habilidades humanas son un conjunto de atributos que te permiten trabajar con personas, tan simples como el respeto, el autocontrol, saber escuchar, saber expresarse con empatía y elocuencia, ser reflexivo ante los argumentos de otros, y ofrecer una retroalimentación asertiva y oportuna, además de comprender distintos temperamentos y formas de pensar.

El sitio accountingdetails.com define las habilidades humanas de forma tan simple como “la capacidad para trabajar con otras personas”; los gerentes y administradores emplean estas habilidades para lograr lo mejor de su equipo de trabajo: saben cómo motivar, comunicar y liderar, inspirando un clima de trabajo basado en compromiso, trabajo colaborativo, e identificación con los objetivos del negocio.

La praxis de las habilidades humanas

Las empresas no dirigen espacios, máquinas e instalaciones: están a cargo de personas. Es común cuando hay una o más personas que tratan de comunicarse, que ocurran conflictos, un buen gerente hace gala de sus habilidades humanas para mediar y solucionarlos.

Las habilidades humanas son importantes en la administración a tal punto que el Harvard Business Review ilustra que la habilidad técnica permite administrar los procesos; la habilidad conceptual, concebir estrategias; y la habilidad humana, permite trabajar con personas. ¿Podremos administrar procesos y concebir estrategias si no sabemos trabajar con otros?

Explicamos a continuación algunos aspectos de la praxis de las habilidades humanas.

No somos islas

Un individuo no puede llevar a una empresa por su cuenta. Se necesita un equipo de personas que trabajen juntas con respeto, armonía, compromiso y eficiencia.

Las habilidades humanas que necesitan los gerentes son específicas para cada situación individual; algunas empresas necesitan directivos capaces de tratar con equipos de trabajo, buscando rendimientos bajo situaciones de tensión, mientras que otros necesitan directivos capaces de liderar ante cambios profundos o procesos de adaptación.

Ante tales situaciones, saber fomentar el trabajo colaborativo y las relaciones interpersonales es fundamental.

Saber escuchar: importante

Los gerentes que escuchan tienen una mejor idea de cómo dirigir a sus equipos.

Eso no significa sólo escuchar a sus asesores más cercanos; a veces, las personas en la parte inferior de la estructura jerárquica tienen una mejor visión de cómo mejorar la empresa y llevarla al siguiente nivel de éxito.

Los directivos que no se toman el tiempo para conocer a sus miembros del equipo y escucharles, pueden perder la oportunidad de grandes ideas que podrían ayudar a la empresa.

Las 3 C: calma, control y confianza

Tanto o más importante que tus palabras, resulta ser la manera cómo moderas tu discurso, es decir, la forma en que te proyectas a ti mismo hacia el equipo de trabajo.

La confianza, la calma y el control (las tres C) son atributos que a los miembros del equipo les gusta ver en un líder. Compáralo con el capitán del Titanic: si la película es fiel a la realidad, él estaba en calma, incluso cuando las aguas estaban subiendo.

Nadie quiere ver a un líder perder la compostura durante una crisis. Exhibir las tres C hará que un equipo confíe en su gerente y responda mejor.

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La comunicación asertiva

Un buen gerente debe comunicar claramente. ¿Cómo se puede esperar que un equipo complete una tarea si no está seguro de qué hacer o cómo expresarlo?

Esa comunicación debe adaptarse al estilo del director. Si el gerente es un orador público poco elocuente, debe elegir comunicarse a través de medios escritos, pero si un miembro del equipo responde mejor a la comunicación verbal, el gerente debe estar preparado para adaptarse, incluso si es sólo en una situación de persona a persona.

Justo y flexible

El conflicto no se puede evitar cuando se trabaja con personas. Si bien las decisiones deben ser justas, un buen gerente se adaptará y mirará cada situación con cierta flexibilidad.

Las personas no son iguales y a veces cometen errores y no hay mala intención o incompetencia en ello. Un buen gerente se adaptará a las diferentes personalidades que trabajan a su alrededor, al mismo tiempo que debe tratar a todos con justicia.

La flexibilidad es una buena característica, mostrar favoritismo, en cambio, no lo es, por lo que podría afectar a la moral del equipo; el buen líder muestra siempre objetividad y coherencia en sus acciones

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