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Conflicto interno y externo

Escrito por Macarena Cansino última actualización: September 23, 2019

Las relaciones entre personas o instituciones son dinámicas, usualmente el nivel de comunicación define la calidad de la relación. Una buena comunicación permite que se mantenga la armonía y evita la aparición de los conflictos internos y externos.

¿Qué es un conflicto?

Por definición un conflicto es una lucha entre personas que puede ser física o verbal. El conflicto se origina cuando existe diferencia de ideas, creencias o valores.

La palabra conflicto viene del latín confligere, ella significa asociarse para una batalla. Los conflictos pueden encontrarse dentro de cada persona o pueden involucrar a varias personas o grupos.

Los conflictos surgen porque hay necesidades, valores o ideas que se consideran diferentes o encontradas. Adicionalmente, puede ocurrir que existen escasos medios para llegar a un acuerdo.

Dependiendo del origen del conflicto, puede clasificarse como conflicto interno o conflicto externo.

El conflicto externo, en términos muy generales, se asocia a amenazas que se originan fuera de la persona u organización.

El conflicto interno se refiere por su parte, a amenazas que surgen desde la organización o la persona misma. La forma de atenderlos es distinta dependiendo de las personas que están involucradas.

A menudo, los conflictos conducen a peleas o incluso guerras (en caso que los conflictos se resuelvan con armas). El conflicto entre ideas generalmente se lucha con panfletos y pancartas.

Existen diversas estrategias para intentar resolver los conflictos internos y externos.

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¿Qué es un conflicto interno?

Un conflicto interno es una lucha psicológica. Éste hace que una persona tenga dificultades para tomar una decisión durante una situación personal.

Estás lidiando con un conflicto interno si estás atrapado entre varias opciones que representan intereses en conflicto. Es necesario comprometernos con nosotros mismos para tomar la decisión que sea correcta.

A menudo, las decisiones pueden tener un profundo impacto en nuestras vidas. Por lo tanto, la naturaleza crítica de estas luchas internas puede hacernos sentir una gran angustia y frustración.

Podemos sentirnos inseguros a medida que un conflicto de intereses dentro de nosotros afecta nuestro criterio, aumentando el impacto sobre nosotros con creciente intensidad.

Esto hace que el proceso de superar tales luchas sea mucho más difícil. Nos angustiamos cada vez más, por lo que el conflicto interno no se resolverá. Tales dilemas son comunes en nuestra mente.

Cuando tenemos que tomar decisiones importantes puede ocurrir que tengamos que luchar para elegir entre dos deseos coexistentes y opuestos.

Cuestionar qué es lo mejor para nosotros es un gran problema y la gravedad de esto puede dejarnos abrumados e inseguros. Por lo tanto, debemos encontrar una manera de lidiar con estos problemas de una manera sensata pero honesta.

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El significado de un conflicto interno

El conflicto interno puede tener muchos significados, usualmente se refiere a un conflicto que sucede dentro de una persona. Este suele caracterizarse por dilemas morales o preguntas de lealtad.

También puede significar conflictos dentro de entidades más grandes, como empresas o países. Los podremos llamar conflictos organizacionales, en muchos casos estos conflictos tienen que ver con valores básicos de moral o preguntas de identidad.

El conflicto interno puede afectar a un país tan fácilmente como afecta a una persona. La gran diferencia es el número de personas y el ámbito geográfico del problema.

El conflicto puede sacar lo mejor o lo peor de las personas. El conflicto interno puede afectar fácilmente a personas íntegras, firmes y morales que han mantenido su posición de cara a serios dilemas de lealtad.

Para entidades más grandes, el conflicto interno puede actuar como medio de intercambio y llegar a algún tipo de consenso trabajable.

Este tipo de conflicto suele significar que algo está mal. Queda en la persona o institución tomar acciones para sobrellevar el problema. Este tipo de dilemas puede servir como signo de advertencia sobre lo que el sistema necesita o de que el clima organizacional necesita revisión.

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¿Cómo resolver un conflicto interno?

Para resolver un conflicto interno es necesario escuchar tu yo interior para mejorar el autoconocimiento. Trata a tu cerebro, corazón y mente como tratarías a alguien que amas profundamente.

Escucha atentamente y analiza tus sentimientos respecto a lo que puedes estar tratando de expresar. Debes ser capaz de identificar los beneficios y dificultades que se derivan de cada opción.

En algunos casos tal vez sea necesario apoyarte en un tercero, es importante que esa persona sea imparcial para que pueda ayudarte. Un profesional de la psicología tendrá las herramientas necesarias para apoyarte.

¿Cómo lidiar con el conflicto interno?

La forma de lidiar con el conflicto interno es ser consciente de nosotros mismos. Debemos cultivar la conciencia de nosotros mismos concentrándonos en nuestras emociones.

También debemos considerar nuestro lugar en el mundo externo. Superar las luchas internas y tomar decisiones coherentes y maduras cuando enfrentamos un conflicto interno surge de conocer nuestras vidas.

Es necesario tomarnos el tiempo para reflexionar sobre nuestros deseos y nuestro carácter. Reflexionar permitirá una mejor comprensión de quiénes somos y nuestro lugar en la sociedad.

Toma en cuenta las barreras psicológicas que podrían estar saboteando tu proceso de toma de decisiones. Cuando hay un conflicto interno en nuestras mentes, hay una serie de cosas que pueden empeorar la situación.

Este conflicto genera un estado de profunda reflexión que debemos aprovechar para superar nuestras barreras psicológicas. Barrera que podría ser tu mente resistiéndose a aceptar determinada opción.

Una opción puede ser deseable para ti, sin embargo, la otra es la opción más racional y sensata.

Tu mente puede resistir la opción racional, sin embargo, sabe que es la decisión madura y responsable.

El conflicto moral es aquel donde debes decidir entre dos opciones que pueden ser de naturaleza opuesta pero iguales en valor moral. Cada opción proporciona algo bueno, pero tal vez a expensas de causar una situación difícil en otro lugar.

Una buena manera de demostrar esto es un experimento mental planteado por la filósofa moral Philippa Foot llamado The Trolley Problem o dilema del tranvía.

Un tren se precipita a lo largo de una vía, donde hay cinco personas atadas justo sobre los rieles. Hay una palanca para desviar el tren hacia otra vía donde solo hay una persona atada sobre las vías del tren. ¿Mueren cinco personas o solo una?

El dilema es si dejas el tren en su curso natural sin interferir, o desviarlo matando a una persona pero salvando otras cinco vidas en el proceso. El experimento mental es una buena manera de ilustrar en qué consiste un conflicto moral.

¿Qué es un conflicto externo?

El conflicto externo se refiere a personas o entidades fuera de sí mismos que amenazan el progreso hacia un objetivo. Para una entidad más grande, se refiere a los problemas fuera de la organización, cosas que en ella no se controlan.

Para un país, por usar un ejemplo, el conflicto externo podría referirse a enemigos extranjeros, estados competitivos o incluso el sistema económico que pone a ciertos estados en desventaja.

Cuando no es posible encontrar soluciones pacíficas para los conflictos entre países, puede desembocar en un conflicto armado.

Se entiende por conflicto armado una incompatibilidad disputada que concierne al gobierno o territorio.

Se caracteriza porque se usa la fuerza armada y se tienen en un año calendario al menos 25 muertes derivadas de las batallas. La cantidad de víctimas y pérdidas materiales se usan para calificar la criticidad de la guerra.

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Características de los conflictos armados

Los conflictos armados (guerras) causan muertes, desplazamientos de personas y sufrimiento a gran escala. Actualmente se están produciendo numerosos conflictos armados en todo el mundo.

Se incluyen los conflictos armados que involucran a las partes en conflicto dentro de un solo estado (conflictos armados no internacionales), así como los que involucran a las fuerzas armadas de dos o más estados (conflictos armados internacionales).

Amnistía Internacional aboga por la justicia y atención a sobrevivientes por parte de las autoridades nacionales y también instituciones internacionales. Entidades como la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y la Corte Penal Internacional se ocupan de mediar en éste tipo de conflictos.

¿Qué son los conflictos internacionales?

La guerra es generada por un conjunto de fuerzas socioculturales dirigidas por significados, valores y normas de los estados.

Específicamente, la guerra es el resultado de un desequilibrio entre estas fuerzas en el espacio-tiempo internacional y es el proceso a través del cual, se establece un nuevo equilibrio de campo.

Las causas y condiciones de guerra operan dentro de este campo social. Por lo tanto, la guerra no es el producto de una causa o “x” número de causas que operan independientemente.

La guerra es un fenómeno social, sus causas y condiciones deben entenderse como aspectos contextuales y situacionales de este campo.

Para que ocurra la guerra entre dos estados, deben tener algún contacto y notoriedad, cierta conciencia el uno del otro. También son necesarios algunos intereses opuestos por los cuales luchar y capacidades para sostener esa lucha.

La ONU presenta en su sitio Web informes que evidencian los pormenores y causas de los conflictos bélicos.

En tiempos recientes, una de las guerras más cruentas ocurrió en el año 2014 en Ucrania. Igualmente en el año 2017 se inició un conflicto armado en África.

En ese mismo año se produjo un movimiento islámico insurgente en Mozambique. En el continente latinoamericano el conflicto armado más importante se produjo en el año 2018. La llamada Guerra del Catatumbo ha generado enfrentamientos y muerte entre Colombia y Venezuela.

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¿Cómo resolver los conflictos armados?

Las Naciones Unidas promueven procesos de diálogo y de asistencia humanitaria en los países en conflicto armado.

Esa misma institución mantiene una política para la creación de empleo posterior a la pacificación o eliminación del conflicto. La generación de ingresos y la reintegración ayuda a reducir las tensiones sociales posteriores al conflicto.

Es importante utilizar el diálogo social entre los actores clave para asegurar un acuerdo amplio. Dado que los trabajadores y sus familias son siempre las primeras víctimas de un conflicto directo e indirecto.

La ONU adopta una actitud proactiva y se convierte en elemento valioso en los procesos de pacificación. Su objetivo es restaurar la paz, la seguridad y la estabilidad.

Cuando nos enfrentamos a tal situación, el objetivo del diálogo es encontrar varias soluciones inmediatas y a largo plazo para la situación. Lograr disipar las tensiones que prevalecen durante el conflicto a fin de poder emerger de él.

Los objetivos que permiten terminar un conflicto serán los siguientes:

  • Identificar responsabilidades indirectas de todos los participantes.
  • Reconciliación y reconstrucción política, económica y social del país.
  • Mecanismos tradicionales de mediación, arbitraje, formal e informal.
  • Consultas y negociaciones, los actores en estos procesos reconocen la necesidad de encontrar una solución.

Consecuencias de los conflictos

Las consecuencias de un conflicto, ya sea interno o externo, puede ser constructivas o destructivas.

El conflicto constructivo incluirá aquellas luchas que ayudan a una sociedad o persona a desarrollar un fuerte sentido de sí mismo.

El conflicto destructivo se refiere a las luchas que llevan a la disolución. La guerra civil para un país o esquizofrenia para un individuo son expresiones extremas de conflicto destructivo.

El conflicto externo puede hacer a un grupo, como una familia o país, más fuerte y desarrollar un sentido de solidaridad interna de cara a un enemigo externo.

El conflicto externo obliga al individuo u organización a tomar una acción decisiva para defenderse o reorganizar su ser para lidiar con la amenaza externa.

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