¿Qué es el cambio de divisas?

La mayoría de la gente compra y vende divisas cuando viaja, pero pocas personas se dan cuenta de la importancia del mercado de divisas. También conocido como Forex (FX), este mercado global tuvo un volumen comercial promedio de US $6.6 billones de dólares diarios en 2019. Los tipos de cambio de moneda dependen de una variedad de factores, desde la inflación y las políticas monetarias hasta la estabilidad geopolítica de un país. Cada uno de estos factores puede afectar el valor de las inversiones extranjeras, entre otras variables económicas.

¿Qué es un cambio de divisas?

Al visitar un país extranjero, es posible que debas cambiar tus dólares por euros, pesos mexicanos u otras monedas al tipo de cambio aplicable en el momento que se efectúa la operación. Esta transacción de moneda extranjera ocurre en el mercado de divisas e involucra todo tipo de dinero —desde el dólar estadounidense hasta el yen japonés.

Se tiene asignado a las monedas diferentes códigos de identificación, y a cada moneda se le asigna un código de tres letras. A continuación encuentra algunos ejemplos:

  • CAD para dólares canadienses;
  • GBP para libras esterlinas;
  • JPY para el yen japonés; y
  • CHF para el franco suizo.

Siete pares de divisas, incluidos EUR/USD, USD/JPY, USD/CAD entre otros, ‌representan mas del 50 por ciento de las transacciones‌.

Por otro lado, el cambio de divisas se lleva a cabo también al realizar transferencias internacionales. De esa forma se puede convertir una divisa en la moneda local a una de la moneda extranjera, con base en el tipo de cambio del día.

La importancia de los mercados de divisas

Como el mercado más grande del mundo, Forex tiene un impacto directo en las economías locales y nacionales con cotizaciones de divisas en tiempo real. Los gobiernos, los bancos centrales, las corporaciones y los comerciantes compran y venden divisas diariamente. El mercado opera las 24 horas del día, excepto los fines de semana, y tiene una alta liquidez. Como es descentralizado, ‌ningún gobierno o institución tiene control sobre él‌. Además, los agentes negocian directamente entre sí.

Por otro lado, el mercado de divisas tiene un impacto directo en la economía de un país. Entidades financieras, empresas, gobiernos y otras entidades utilizan este mercado para ajustar sus tenencias de divisas.

Pongamos como ejemplo el comercio internacional. Hace siglos, las personas en todo el mundo intercambiaban bienes o servicios en lugar de usar la moneda local. ‌Esto era conocido como el sistema de trueque.‌ Sin embargo, hoy en día los arreglos de trueque ya no son prácticos. Ahora, los gobiernos y las organizaciones intercambian divisas cuando realizan transacciones y transferencias internacionales.

Determinación del tipo de cambio

Los tipos de cambio de divisas pueden subir o bajar, según factores como:

  • las tasas de interés,
  • el flujo de capital,
  • la oferta monetaria,
  • la inflación y otros factores.

Estas fluctuaciones afectan las inversiones transfronterizas y tienen un impacto directo en el poder adquisitivo, las transferencias de dinero y el comercio internacional.

Por ejemplo: ‌los productos europeos subirán de precio en Estados Unidos si el dólar se deprecia frente al euro‌. Los agentes compran o venden divisas en función de estas fluctuaciones.

¿Para qué sirve el tipo de cambio?

Algunas de las diferentes monedas en el mundo son más volátiles que otras, lo que dificulta a los inversores en la industria de divisas predecir sus rendimientos. Por otro lado, un tipo de cambio bajo y estable fomenta las exportaciones, pero desalienta las importaciones. Un tipo de cambio alto tiene el efecto contrario.

Por ejemplo, los países en desarrollo suelen tener una moneda nacional débil, y es por eso que muchas empresas europeas y estadounidenses compran suministros de Vietnam, Tailandia, Sri Lanka o Indonesia. Por la misma razón, es mucho más barato abrir una fábrica y contratar personal en Vietnam en comparación con EE.UU. o distintos países desarrollados.

El tipo de cambio influye en los salarios, el comercio internacional, las inversiones extranjeras y otras variables económicas. Con el tiempo, afecta a los consumidores y a la economía en conjunto.

Por ejemplo, si planeas comprar una casa en Italia y el euro se deprecia frente al dólar, obtendrás una mejor relación calidad-precio por la tasa de cambio. Podrías comprar una casa más grande o dos propiedades más pequeñas sin gastar más y luego venderlas para obtener ganancias. Estas inversiones pueden beneficiar a las comunidades locales e impulsar el crecimiento económico.

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