¿Qué pasa si no pagas un préstamo?

Los consumidores a menudo se enfrentan con algunos obstáculos financieros cuando solicitan un crédito o quieren financiar una compra importante, y se les niega. ¿La razón? Tienen muchos préstamos personales pendientes, un gran pago atrasado y sin liquidar en sus tarjetas de crédito o inclusive una reclamación judicial que atender. Esto se puede sentir como un fuerte rechazo, pero en realidad no es tan malo como parece. Es una situación temporal, y una que puede mejorar a medida que vayas pagando el préstamo y reduciendo tus deudas con un plan de acción que construyas en varios pasos.

Existen varias opciones para liquidar tus préstamos pendientes.

¿Qué es un préstamo personal pendiente?

Un préstamo pendiente es un tipo de préstamo que aún no ha sido pagado en su totalidad. Ten en cuenta algo importante: si pediste una cantidad de dinero como préstamo bancario de ​​US $20,000​​ para hacer mejoras en el hogar y has pagado ​​US $15,000​​, el préstamo aún se considera pendiente. Los ​​US $5,000​​ que quedan por pagar le dan esa categoría y la seguirá teniendo hasta que se pague el monto total.

Los ​US $5,000​ también se les conoce como saldo pendiente. Este es un término que puedes ver en un resumen del estado de cuenta de la tarjeta de crédito. El término saldo actual es también otra forma de referirse a un saldo pendiente.

La terminología financiera es importante, y no solo porque los profesionales financieros con frecuencia la entretejen dentro de una conversación de forma rápida y sencilla, y asumen que los demás les pueden seguir el paso. El conocimiento aumentará tu confianza a medida que tomes la delantera en tus finanzas. En este sentido, hay otro término que vale la pena que conozcas si estás tratando de reducir tu deuda y mejorar tu situación financiera, independientemente del tipo de crédito que hayas tramitado: la relación deuda-ingreso, que, como explica la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB por sus siglas en inglés)en Estados Unidos, es igual a la suma de todos tus pagos mensuales (préstamo hipotecario, tarjetas de crédito, préstamos de automóviles o préstamos estudiantiles federales) dividida entre tu ingreso bruto mensual. Aunque no existe tal cosa como una proporción universalmente ideal, muchos prestatarios prefieren una inferior al 36 por ciento.

Hazte cargo de tus deudas

Al igual que muchas personas que se esfuerzan por pagar préstamos morosos y otras deudas, te darás cuenta de que crear un presupuesto mensual es una forma inteligente para hacer un plan de pago y hacer tus pagos, para que no se vacíen tus recursos en tu cuenta bancaria. Aunque tal vez no sea el primer paso que pudiéras querer dar en el mejoramiento de tus finanzas personales. Podría ser más conveniente que te comuniques primero con tus entidades de crédito y acreedores para ver si puedes negociar refinanciación a una tasa de interés más baja. Simplemente pedirlo no te garantiza que se te otorgue, pero si puedes demostrar que has estado haciendo tus pagos a tiempo, te podrías llevar una grata sorpresa por la receptividad del departamento de servicio al cliente o de ayuda financiera. Al menos, pudiera ser que te recomienden que lo "intentes de nuevo" en tres meses.

Vale la pena intentar esto porque un pago mensual más bajo en una deuda impactará tu presupuesto mensual. El punto esencial de este ejercicio tiene una doble finalidad: aclarar exactamente a dónde se va tu dinero y buscar la manera de reducir los gastos. Y aquí es donde se encuentra el punto clave porque entonces puedes hacer un gran avance en el pago del préstamo o deuda pendiente mediante la creación de un plan mensual de reducción de deudas. Pudiera ser recomendable elegir la deuda con el mayor saldo pendiente o la que tiene la tasa de interés más alta.

Elabora tu plan de reducción de deudas

Sea lo que sea, mantén simple la fórmula de tu plan de reducción de deudas haciendo columnas que indiquen los meses del año. Luego, en tres filas, anota tu "objetivo de pago" y el "pago real" antes de calcular la "deuda restante". Incluso si no tienes dinero sobrante cada mes para asignar a tu plan de reducción de deudas, has dado un paso muy importante al convertirlo en una prioridad.

Varios expertos ofrecen otros buenos consejos: pedir un informe de crédito y revisar tu puntaje de crédito al menos una vez al año, pensar cuidadosamente antes de adquirir nuevas deudas (no usar crédito para comprar cosas que por el momento no se tiene con que pagarlas) y usar las tarjetas de crédito de forma estratégica. Esto significa usar tarjetas que ofrezcan reembolsos en efectivo o millas de viaje por el dinero gastado.

Al final, las consecuencias del incumplimiento de pago de un préstamo no la resuelve ninguna acción en lo individual (a menos que te ganes la lotería) te liberará del pago de un préstamo y deudas pendientes. Hay muchas cosas involucradas en la gestión de un plan de acción financiero, y lo estás haciendo por tu cuenta, sin tener que pagarle un asesor financiero. Ese es un logro que también merece ser destacado.

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