¿Cuánto gastar al mes en comida y ropa?

Es difícil encontrar la línea entre una necesidad y un lujo, especialmente cuando estás considerando cuánto deberías gastar en comida y ropa. Algunos expertos en finanzas personales consideran que, mientras contribuyas a tus ahorros, el resto de tu presupuesto importa poco; sin embargo, otros dicen que es importante delimitar claramente entre los gastos que no puedes posponer y los que puedes retrasar.

Mujer pensando cuánto debe usar de su presupuesto mensual en comida.

También es difícil reservar un porcentaje de los ingresos para comestibles o alimentos antes de conocer tu promedio de gastos mensuales. En última instancia, es buena idea elegir los porcentajes de presupuesto para alimentos y ropa que se adapten mejor a tus necesidades.

Seguimiento de tus gastos

Llevar un registro regular de tu gasto semanal y gasto mensual podría revelarte que estás gastando mucho más en una categoría que en otra. Quizá tu factura de teléfono es excesiva, o sales a comer con regularidad y terminas con una factura de alimentos que se te dispara. Es posible que tengas una debilidad por comprar artículos en oferta y descubras que esos vestidos nuevos que cuelgan en tu clóset han absorbido más de tus ingresos de lo que crees. Conocer tus hábitos de gasto, en particular cuando recién comienzas a presupuestar, es un primer paso para desarrollar un presupuesto mensual al que puedas ajustarte a largo plazo.

¿Cuáles son los porcentajes recomendados por los expertos en Estados Unidos?

Si eliges asignar un porcentaje a cada categoría, puedes comenzar con estos porcentajes recomendados para la persona promedio: vivienda, 33 por ciento; servicios públicos, 7 por ciento; comida, 10 por ciento; salud, 5 por ciento; transporte, 15 por ciento; entretenimiento, 5 por ciento; ropa, 5 por ciento; varios, 10 por ciento; ahorro 10 por ciento. Estos pueden cambiar dependiendo de tu situación. Por ejemplo, en Nueva York el costo de vida es mucho mayor al costo de vida en otras ciudades estadounidenses, y el estilo de vida de cada persona también influye en la aplicación de estos porcentajes.

Si vives en un área donde puedes caminar al trabajo o a la escuela, tus costos de transporte pueden ser menores. Si tus costos de salud superan el 5 por ciento de tus ingresos, es buena idea ajustar tu presupuesto con base en eso. Los porcentajes solo son puntos de partida.

Presupuesto 50-30-20

Muchos sitios web de asesoramiento financiero en EE.UU. recomiendan dividir tu presupuesto en necesidades, deseos y ahorros, utilizando una proporción de 50-30-20. Los expertos creen que es difícil recomendar porcentajes más detallados, ya que las situaciones financieras de los hogares estadounidenses varían mucho.

El presupuesto 50-30-20 funciona así:

  1. Paga todos los gastos básicos que debes realizar todos los meses con el 50 por ciento de tus ingresos mensuales después de impuestos. Incluye alimentos (pero no el comer fuera, ni la comida rápida), vivienda, gastos del hogar y servicios públicos, gasolina y transporte público, gastos para el cuidado infantil y pagos de préstamos.
  2. Usa el 30 por ciento de tus ingresos después de impuestos para todos tus deseos, incluidos entretenimiento, vacaciones y regalos. El comer fuera y la ropa también están en esta categoría.
  3. El 20 por ciento final del presupuesto se destina a ahorros y pago de deudas. Si las facturas de las tarjetas de crédito se pagan en su totalidad todos los meses, estos montos son gastos y no deudas.
  4. Por último, si obtienes un dinero extra que no esperabas por encima de tu presupuesto mensual, puedes destinarlo a una cuenta bancaria de ahorro.

Cómo reducir los costos de alimentos y ropa

Después de hacer un seguimiento de tus gastos, quizá descubras que gastas muy por encima de tu presupuesto del 10 por ciento en alimentos y del 5 por ciento en ropa. Por ejemplo, con un ingreso neto de US $2,000, un presupuesto total para alimentos es de US $200 y tu presupuesto de ropa es de US $100. Si estás gastando más que eso, sería buena idea que buscaras formas de reducirlo.

Algunas ideas para reducir tu gasto en comida es comprar alimentos básicos a granel, como arroz y pasta, comer vegetales de temporada, usar cupones cuando sea posible, y deshacerte de la costosa comida chatarra. Puedes comprar la misma cantidad de alimentos por mucho menos utilizando técnicas de compra inteligente. Tal vez podrías planear los platillos que comerás durante la semana para evitar el desperdicio de alimentos y reservar la comida rápida y las salidas a comer fuera solo para el fin de semana. Para reducir tus gastos en ropa, evita caer en la tentación de comprar ropa por internet, y visita las tiendas de segunda mano.

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