Diferencias entre gastos discrecionales versus gastos obligatorios

Escrito por Estefanía Mac Revisado por Karina Da Silva, Lic. última actualización: May 23, 2019

El gasto -y su extensa clasificación- es un término que está presente en las distintas áreas de una empresa, desde la dirección de contabilidad financiera hasta la de ventas y producción. A fin de cuentas, los ingresos y los egresos son las formas en que las compañías viven y se desarrollan con su entorno.

Por tanto, cada vez que una organización está ahogada en deudas -o necesita mayor liquidez- opta por incrementar sus ingresos y reducir sus gastos. De esta forma, crea un excedente de capital que le servirá para la inversión en equipos, expansiones o pagos de préstamos.

Sin embargo, hay gastos que -por su naturaleza- no pueden evadirse, ya que están íntimamente ligados con el funcionamiento de la corporación.

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Gastos discrecionales y gastos necesarios: ¿qué son?

Los gastos discrecionales y los gastos necesarios son dos términos que se usan tanto en los presupuestos e informes empresariales como en la mismísima economía familiar. Podría decirse que, de toda la clasificación de gastos, son los más clásicos y populares:

Los gastos discrecionales

También conocidos como gastos superfluos. Se definen como los costes de los que una corporación, PYME, autónomo o familia podría prescindir. Los gastos superfluos son conocidos como costes no esenciales porque no aportan valor a la empresa ni se necesitan para mantenerla en funcionamiento.

Usualmente, los gastos superfluos no son un problema, a menos que haya una falta de flujo de efectivo. Al no haber liquidez, las compañías comienzan a reducir sus gastos discrecionales, ya que, al hacerlo, no afectarán el proceso de producción o venta de la empresa y les permitirá mantenerse a flote.

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Ejemplos de gastos discrecionales

Ejemplos de los gastos innecesarios hay muchos, pero los más comunes en el entorno comercial, son:

  • Beneficios no obligatorios a los empleados, como por ejemplo descuentos en la compra de boletos de viaje o en entretenimiento
  • Regalos exclusivos a los clientes, accionistas y empleados. Por ejemplo, cestas con productos navideños, un smartphone de alta gama, etc.
  • Programas de capacitación no esenciales. (Talleres de liderazgo, team building)
  • Fiestas de Navidad, celebraciones anuales y aniversarios

En el caso de las economías familiares, se consideran gastos discrecionales las cenas en restaurantes de lujo, vacaciones cinco estrellas y la compra de artículos innecesarios, como un aspirador nuevo o adquirir una nueva portátil cuando la que está en uso tiene todavía una vida útil de dos años.

Los gastos necesarios

También denominados gastos fijos, gastos ordinarios o gastos obligatorios. Se les conoce como fijos porque no suelen variar mes a mes, sino que se mantienen estables durante todo el ejercicio financiero.

Los gastos necesarios son aquellos que deben hacerse para mantener a la empresa en funcionamiento o, en el caso de las familias, una vida digna.

Por su naturaleza, están íntimamente relacionados con la satisfacción de una necesidad o el mantenimiento de una condición vital.

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Ejemplos de gastos necesarios

Los gastos no discrecionales, fijos o necesarios más comunes de las empresas, son:

  • Hipotecas  
  • Alquiler de locales  
  • La compra de materia prima  
  • Compensación salarial de los empleados  
  • Pago de servicios (electricidad, teléfono, Internet)  

Recomendaciones

Los gastos discrecionales y gastos necesarios siempre deben ser objeto de análisis, sin importar si la situación financiera es positiva o negativa.

Algunos gastos discrecionales forman parte de lo que hace única a la empresa en el mercado. Por ejemplo, los bonos y los descuentos especiales a empleados no solo son aplaudidos por los clientes, sino que también atraen a un personal más capacitado. Además, está demostrado que cuando los trabajadores se sienten satisfechos, su productividad y creatividad es más alta, lo que se traduce en mayores ingresos.

Lo mismo sucede con los gastos fijos. Si bien es cierto que tener electricidad es una necesidad, se puede hacer un pequeño estudio comparativo de diferentes empresas proveedoras de servicio para contratar un plan más asequible.

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La mejor forma de evaluar la reducción de costes es elaborar una lista de los gastos discrecionales y de los gastos fijos. Algunos gastos necesarios pueden ser variables, es decir, podrían reducirse escogiendo un mejor plan o comprándole a otro proveedor.

Ordena los gastos discrecionales según su importancia y valor. Así será más fácil tomar una decisión que no afecte la capacidad productiva de la empresa o su branding y que, al mismo tiempo, beneficie su bolsillo.

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