Cómo reprender a un empleado por su actitud

Manejar a empleados que tienen una mala actitud puede ser complicado. Sin embargo, si te ocupas de manera concisa y firme, verás que el problema es fácil de manejar. Acércate al problema metódicamente y cubre todas las bases mientras lo haces. Evita la dificultad de tratar de cambiar las creencias de un empleado o sus percepciones, aconseja Harry E. Chambers, el autor de The Bad Attitude Survival Guide: Essential Tools for Managers (La guía para bobrevivir las malas actitudes: Herramientas esenciales para los gerentes). Mejor enfócate en las conductas que quieres que cambie el empleado.

Identifica las conductas exactas que indican que tu empleado tiene una mala actitud. Escribe las instancias en las que hizo comentarios fuera de lugar a los demás, dio portazos, volteó los ojos o tuvo otras conductas que indiquen una mala actitud.

Pídele al empleado que hable contigo en privado, a puertas cerradas. Dile cuáles son las conductas de las que has sido testigo y déjale saber que esperas que no continúe con ellas. Dick Grote, autor de The Performance Appraisal Question and Answer Book (El libro de preguntas y respuestas de la apreciación del funcionamiento), aconseja que nunca se debe usar la palabra "actitud" cuando se discute el desempeño. Ajústate a los comportamientos específicos y cuantificables.

Dile que en una semana volverán a reunirse para evaluar el progreso que ha hacho para detener sus conductas ofensivas.

Documenta la conversación. Incluye la fecha y las conductas a las que te referiste.

Hazle un seguimiento. Agradécele haber cambiado su conducta o, si no lo hizo, señálale ejemplos específicos que todavía necesita cambiar. Déjale saber las consecuencias si no cambia. Por ejemplo, si no cambia se le pondrá una reprimenda por escrito en su legajo o se recomendará un despido.

Documenta la conversación de seguimiento. Llama al deparatmento de recursos humanos si el problema no se resuelve, y hazles saber que les estás mandando la documentación para que estén al tanto de la situación.

Si el problema no se ha resuelto haz otro seguimiento. Si no ha habido progreso, sigue con la aplicación de las consecuencias que le dijiste que iba a tener que enfrentar si no se esmeraba.

×