Cómo calcular la volatilidad

Escrito por Macarena Cansino última actualización: September 23, 2019

La volatilidad, en el mundo financiero, se refiere al nivel de riesgo que tiene un determinado valor, como son los índices bursátiles o acciones, que pueden afectar su rendimiento.

Explicado de otra forma, es la variabilidad en el índice de rentabilidad de una acción con respecto a su media durante un tiempo determinado.

Como concepto financiero, la volatilidad representa un cambio superior, negativa o positivamente, a la media en un dato financiero durante un periodo de tiempo.

Cuando esa volatilidad se compara con la volatilidad del mercado se le denomina Beta (β).

Lee también: ¿Cómo analizar la volatilidad?

La volatilidad sirve como un indicador de cómo la rentabilidad de un activo se ha desviado de su media histórica.

Debido a esto, algunos expertos económicos se refieren a la volatilidad como desviación típica.

Cuando hay fuertes variaciones de rentabilidad en un activo, se dice que tiene volatilidad elevada.

Por su parte, una volatilidad baja es señal de que el rendimiento del activo ha mostrado estabilidad en el tiempo.

¿Qué riesgos se vinculan con la volatilidad?

La volatilidad como tal no es considerada un riesgo, pero implica que una acción o activo puede sufrir una subida o caída en rentabilidad dentro del mercado donde se negocia.

Uno de los problemas que acompañan a un valor con alta volatilidad es que su rendimiento no puede ser conocido con anticipación y no tiene vencimiento.

Por lo tanto, a la hora de un problema la única forma de recuperar la inversión que tiene su comprador es ejecutando la venta del valor mismo.

Además, otro de los grandes riesgos de invertir en un valor con alta volatilidad es la posibilidad de una pérdida de precio o “riesgo de precio” al tener que venderlo antes de su vencimiento.

Otros riesgos que se relacionan con la volatilidad son:

Riesgo de Emisión. Es la probabilidad de que el emisor entre en quiebra y sea liquidado debido a que los inversionistas vendan masivamente el valor o activo con alta volatilidad.

Riesgo de Liquidez. Es el riesgo de no poder desinvertir en el momento que desee el comprador de las acciones o valores, sin tener que sacrificar parte del precio de los mismos.

Riesgo de Mercado. Conduce a un cambio de tendencia en la compra y venta en el mercado por parte de los inversores.

Riesgos Internos. Se relacionan con la forma en que opera la gerencia de la empresa, su solvencia financiera o dificultades operativas. Estos problemas pueden reflejarse en una subida o bajada de las acciones de la empresa, por ejemplo.

Riesgos Externos. Se relacionan con el aspecto político y económico ajeno a la empresa o emisor de los activos o acciones. También a las leyes y cambios de regulaciones.

La variabilidad en el índice de rendimiento de una acción o activo es una de las razones que con mucha frecuencia obligan a un inversor a tener que vender estos por debajo del precio que pagó por ellos.

Por esta razón, el índice de volatilidad es importante para medir los riesgos que acompañan un negocio.

Otro término muy usado en el plano económico es el de volatilidad histórica, también llamada volatilidad estadística.

Esta volatilidad de determina a través de los cambios históricos de precios en un mercado determinado, basándose en precios reales y recientes.

También se puede considerar como la tasa de cambio o velocidad de las acciones, pues a mayor volatilidad histórica, mayor será el movimiento de las acciones durante el período de tiempo estudiado.

La volatilidad es muy utilizada por los operadores de opciones, ya que ayuda a determinar si una opción es probable que expire dentro o fuera del dinero.

Aunque conocer la volatilidad histórica de una acción o activo no significa que se puede prever cuál será la volatilidad en el futuro, es importante hacerlo.

El cálculo de la volatilidad histórica permite al menos hacer una estimación sobre lo que viene en el futuro y ayuda a tomar decisiones a tiempo.

A esto debemos agregar que el efecto negativo de la volatilidad sobre el índice de rendimiento suele aminorar con el tiempo.

Te recomendamos: ¿Qué es un grado de riesgo?

¿Cuáles son los tipos de volatilidad?

En Teoría Económica se manejan varios conceptos relacionados con la volatilidad, aplicados a diferentes aspectos de las finanzas y la actividad de mercado.

Vamos a mencionar las clasificaciones más usadas para el término volatilidad:

Volatilidad histórica. Como dijimos antes, es la variabilidad del índice de rentabilidad de un activo durante un período de tiempo, con respecto a la rentabilidad promedio de ese mismo período.
Volatilidad implícita. Se refiere a la volatilidad estimada en el futuro para un activo financiero. También se denomina como volatilidad del mercado y su fórmula se basa en el cálculo del precio actual del activo.

La volatilidad implícita se considera también una medida de la incertidumbre existente.

Esta volatilidad tiende a aumentar más cuando el mercado está a la baja y menos cuando hay un crecimiento del mismo.

Volatilidad estocástica. Se aplica este término cuando la volatilidad de varios activos cambia de forma incierta durante el tiempo

Volatilidad determinista. Se habla de volatilidad determinista cuando esta no registra cambios.

También se usa esta denominación cuando los cambios son de un tipo que permiten hacer estimaciones de los cambios sin casi margen de error.

Su cálculo se basa en el uso de la desviación típica de los datos de los valores estudiados en el mercado.

Método para calcular la volatilidad

Vamos a explicarte una forma sencilla en la que puedes aprender a calcular la volatilidad de un activo. Solo necesitarás una información básica sobre el mercado y el activo de tu interés.

1. Toma nota del comportamiento de los precios de la acción o activo de tu interés durante un período de al menos 10 días.

Puedes buscar esta información en los registros de precios históricos de las acciones publicados en Internet en sitios como Yahoo! Finanzas.

A los efectos de este ejemplo, vamos a analizar una acción que registró un precio de US$5 el día 1; subió a US$6 el día 2; tuvo otro aumento a US$7 el día 3 y así sucesivamente, hasta llegar a costar US$14 dólares el día 10.

2. Abre una hoja de cálculo en el programa Microsoft Excel o un programa similar como LibreOffice Calc o Gnumeric.

Coloca las fechas en la columna A y los precios de las acciones en la columna B.

3. Calcula la media de los precios, sumando los valores de la columna B y dividiéndolos entre el número de días, que es 10 en nuestro ejemplo.

La media de los precios de estas acciones es de US$9,50

4. Crea una tercera columna llamada varianza.

5. Encuentra la diferencia entre cada precio y la media y la cuadrada de la misma. Esta es tu varianza.

La variación para el día 1, en este ejemplo, es US$5 - US$9,50 o -4,5^2 = 20,25.

La variación para el día 2 es

US$6 - US$9,50, o -US$3,50^2 = 12,25.

6. Ahora procede a calcular la volatilidad de las acciones que te interesa comprar.

Toma la suma de la varianza, columna C.

En este ejemplo, la suma es igual a US$82,50.

Ahora calcula la raíz cuadrada de esta suma. La respuesta es 9,08, la cual expresaremos en forma de porcentaje.

Por lo tanto, diremos que la volatilidad de las acciones que te interesa comprar es del 9,08%.

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